Describe qué compra el cliente
Escribe una frase precisa: para este cliente entrego este resultado, en este plazo y con estos límites. No empieces por un estatus jurídico o un logotipo. Define lo incluido, lo que requiere presupuesto adicional y cómo se acepta la entrega. Pide a un posible cliente que explique la oferta: sus dudas revelan ambigüedades.
Redacta cuatro líneas: resultado, plazo, precio previsto y exclusiones.
Calcula antes de elegir un régimen
Lo que paga el cliente no es tu ingreso personal. Enumera compras, producción, comunicaciones, captación y administración. Usa un simulador oficial adecuado para las cargas. Compara varios volúmenes de ventas sin suponer que cada hora es facturable. No elijas la microempresa solo porque parezca sencilla.
Repite el cálculo con la mitad de clientes y observa qué gastos no cambian.
Prepara las comprobaciones antes de empezar
Identifica la actividad y comprueba titulaciones, seguros y trámites aplicables en fuentes oficiales. El régimen micro francés incluye obligaciones de facturación y registro de ingresos: no elimina la organización de justificantes. Crea una lista con pregunta, fuente, respuesta y fecha. Resuelve las dudas antes de comprometerte.
Anota tres preguntas que puedan cambiar tu elección de régimen o precio.
Ejemplo ficticio: un encargo de 300 € requiere seis horas de ejecución y cuatro de preparación y comunicación. Son 30 €/h de facturación antes de compras, cargas e impuestos, no 50 €/h netos.
Valida la oferta y los costes antes de elegir definitivamente el régimen.

